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Guía técnica

Inspección por rayos X de cuerpos extraños en alimentación y farmacia: valor y selección

La inspección por rayos X se basa en obtener imágenes de las diferencias de absorción de la radiación. Los contaminantes más densos o de mayor número atómico, como fragmentos metálicos, vidrio, piedras, plásticos duros y esquirlas óseas, aparecen con niveles de gris distintos al producto y pueden identificarse y rechazarse. Frente a los detectores de metales, los equipos de rayos X cubren también contaminantes duros no metálicos y permiten revisar la estructura interna, piezas faltantes y anomalías de llenado.

En alimentación, la inspección por rayos X es habitual en carne, pescado, panadería, frutos secos, salsas y alimentos envasados, y resulta útil donde los detectores de metales tienen limitaciones, como envases de aluminio y bandejas metálicas. En farmacia, su valor está en la detección de cuerpos extraños y el control de integridad de comprimidos, cápsulas, blísteres y frascos. El rendimiento depende de la densidad, el espesor, el envase y el tamaño del contaminante; conviene realizar pruebas con el producto real antes de comprar.

Al seleccionar el equipo, valore el equilibrio entre sensibilidad y efecto del producto, la velocidad de la cinta frente al ritmo de línea, la fiabilidad del sistema de rechazo y la facilidad de limpieza y trazabilidad de datos. También deben evaluarse el grado de protección, los enclavamientos de seguridad radiológica, la calibración y el coste de mantenimiento. Solicite informes de prueba con sus propios productos y defina en el contrato los criterios de aceptación y el servicio posventa.